Las zonas erógenas son determinados ¨rincones¨ o puntos del cuerpo humano que al ser estimulados hacen saltar la chispa de la excitación que hace que todo el cuerpo se vuelva receptivo a las caricias y a las relaciones sexuales.
Dicho en otras palabras, las zonas erógenas funcionan como un botón que al ser pulsado transmite una especie de descarga nerviosa o alarma al cerebro que enciende las luces del deseo sexual, por esta razón es tan importante aprender a estimularlas correctamente y son la principal causa de la práctica de los juegos preliminares de la pareja.
Para poder identificar las zonas erógenas hay que tener en cuenta que las diferencias de género hacen que las zonas erógenas del hombre y de la mujer sean ligeramente diferentes, aunque ambos sexos tienen en común las zonas erógenas primarias, que son los genitales.
Las zonas erógenas femeninas o masculinas se pueden reconocer en lo que se conoce como el mapa erótico del cuerpo en el que se marca imaginariamente cada punto al cual aplicar una caricia, mordisco o lamida para aumentar la pasión y la voluptuosidad
Cabe destacar que para cada persona el mapa erótico es dintinto y dependerá de la habilidad del amante en investigar centímetro a centímetro con caricias para descubrir cómo su pareja tiene codificado su propio mapa erótico.
Las zonas erógenas tanto del hombre como de la mujer se pueden estimular no solo con las manos sino también con el cabello o con los labios y la lengua, estos últimos se podría decir que son las mejores herramientas porque distinguen la variación de los estímulos a través de la percepción, y son sensores con la doble capacidad de dar placer y también recibirlo.
Las caricias despiertan nuestra excitación y nos descubren nuevas formas de placerLas caricias eróticas o masajes eróticos nos transportan a otra realidad en la que el placer se antepone a todo.
El cuerpo en general es una gran zona erógena que responde perfectamente a caricias sensuales y sexuales
Masajeando muchas partes del cuerpo se estimulan las zonas sexuales tales como el pene o la vagina, porque la sexualidad no se basa únicamente en los genitales, sino que tocando otros puntos del cuerpo, el placer puede llegar a ser máximo.
¿Y cuáles son estos puntos?
Ombligo: Acariciar la parte baja del ombligo (la que llega al pubis) relaja e incrementa las expectativas sexuales.
Esto es debido a la cantidad de terminaciones nerviosas que hay.Muslos: El interior de los muslos provoca sensualidad y ayuda a liberar tensión sexual.
Ingles: Tocar cerca de los órganos genitales provoca una gran excitación (por pensar en lo que puede venir después y donde se tocará) y, como no, las ingles no son ninguna excepción.
Masajear por las ingles provoca unas expectativas y aumenta las ganas de que se llegue al pene.
Cuello: La nuca o el cuello pueden despertar nuestros sentidos y excitarnos en pocos segundos.
Planta de los pies: La planta de los pies, y más en concreto cerca del dedo gordo, a muchas personas les provoca una respuesta sexual.
Pezones: Los pezones también son muy sensibles en los hombres. Se pueden masajear mediante succión, pellizcos, soplos…
Nalgas: Masajear las nalgas, sobre todo, en el punto donde termina la espalda y empieza el trasero.
Testículos: Es uno de los puntos más sensibles del cuerpo del hombre y se estimulan fácilmente con masajes, ya sean con la mano o con la lengua.
Perineo: Es la zona que hay entre los órganos genitales masculinos y el ano. Masajear y presionar esta zona es una buena opción ya que reacciona muy bien a las caricias, ya que bajo la piel se encuentra el llamado punto G masculino.
Pene: En un masaje completo, durante el mismo se va tocando pero no es hasta el final que la atención se centra más en él. Es la zona más erógena del hombre y con dos puntos muy excitantes: el glande y el frenillo.
Expresar y recibir con las manos sensaciones eróticas en estos puntos comentados o en cualquier otro puede ser un gran placer para ti.
Masaje punto g para caballeros. Incluido dentro del masaje tantra es opcional -
Los hombres también tienen un Punto G, que es la glándula prostática y el perineo.
La próstata es una glándula del tamaño de una nuez, que controla las erecciones, la eyaculación y los orgasmos; y el perineo es el área entre el escroto y el ano. Masaje recomendado en sesión tantra.. Pídelo.
Científicamente está probado que las terminaciones nerviosas que se encuentran alrededor del ano , ayudan en el juego erótico a tener más placer, al igual que el masaje en la próstata. Es importante aclarar que realizar estas prácticas NO te hacen gay ni van a restar apetencia hacia las mujeres. Al contrario, puede afianzar las relaciones sexuales.
Esta es una de las zonas más erógenas del hombre y hay que aceptarlo, no por ello se tiene una inclinación sexual u otra. Lamentablemente los que tienen estos pensamientos retrógrados al respecto, se están perdiendo unas sensaciones nuevas, extrañas pero placenteras, alcanzando en poco tiempo el orgasmo.
Afortunadamente la mayoría de los hombres han superado estos tabúes infundados, de que quien se deja tocar la zona anal, es gay.
La única diferencia entre un hombre homosexual y uno heterosexual, es que la práctica de la estimulación prostática le va a excitar que se la realice un hombre al primero, y una mujer al segundo. Por ese mismo motivo, la mujer se sentiría lesbiana cuando su novio le practique sexo oral.
Los hombres pueden disfrutar del equivalente al punto G en la mujer, estimulando la glándula prostática; tarea difícil para tantos hombres que se creen muy machos y a los que solo la idea de tumbarse de espaldas, les pone muy nervios y se creen que van a perder virilidad, pero quienes se han abierto a experimentarlo, no se arrepienten por el enorme placer que produce.
Hay que dejar a un lado los tabúes, y sea cual sea tu condición sexual, gay o heterosexual, hay aprende a explorar y disfrutar completamente de tu sexualidad


