domingo, 26 de julio de 2009

MASAJE CON ACEITE CALIENTE

Una sesión común de masaje puede ser enriquecida con el uso de distintos aceites esenciales, seleccionados según las necesidades de cada paciente. Estos aceites se aplican sobre la piel y son introducidos en el cuerpo mediante técnicas centradas en el sistema nervioso y en canales invisibles que desde la medicina oriental son llamados “meridianos”.

¿Qué beneficios tiene este tipo de masaje con aceites aromáticos? Ayuda a descansar los músculos y, dependiendo de los tipos de aceites usados, puede estimular o actuar como un calmante. Lo importante es elegir el que más acorde esté con las necesidades de la persona que recibe el masaje.
Para un masaje no se usan aceites puros ya que son demasiado potentes. Lo que se hace es añadir esencias a una base de aceite (aceites vegetales con alta compatibilidad con la piel: de germen de trigo, de oliva, de soja, de almendras dulces, etc.). El aceite diluye las esencias – evitando de esta manera diversos tipos de reacciones adversas en la piel – y se mejora así el desplazamiento del aceite a la hora de realizar el masaje.

Aunque el tacto es el principal sentido que se usa en cualquier sesión de masaje, con los aceites también entra en juego el olfato. El olfato es, de los cinco sentidos, el que antes envía sus sensaciones al cerebro, moviliza el sistema endocrino y ayuda a mejorar la salud. No sólo es estimulante y relajante, sino que también actúa como un antidepresivo, aumentando la autoestima y disminuyendo factores como la angustia, el estrés o los traumas personales. También se reconoce a este tipo de masajes como una técnica dentro de la aromaterapia.